10May
->
Puede usarse para combatir catarros, enfermedades del estómago, inflamaciones intestinales crónicas y del hígado, problemas de la bilis, enfermedades de la vejiga y también de las vías respiratorios. Es muy apto para desarreglos nerviosos, úlceras internas, esclerosis, anemia, leucemia, alergia, eczemas, diarreas e intestino perezoso.
Está muy indicado en mujeres embarazadas, ya que refuerza sus defensas y alivia los posibles problemas de estreñimiento. Para su uso curativo hay que tomar cantidades importantes. La cantidades a tomar para problemas específicos son las que se detallan en el cuadro a continuación:
| Nervios |
1 litro diario. En casos graves continuar la dosis durante un año. Ayuda a combatir la falta de sueño, disminuye la tendencia a depresiones y aumenta el apetito. |
| Dolor de riñones | 1 litro diario |
| Catarro bronquial | 1 litro diario |
| Asma | 1 litro diario (durante más tiempo). |
| Úlcera de estómago | 1 litro diario (hay mejora en dos semanas) |
| Leucemia y anemia |
1 litro diario, 2 litros en casos graves (comprobar en tres meses si la sangre es normal) |
| Problemas de intestinos |
1 litro y media diario durante el tiempo necesario para remitir el malestar. No es necesario tomar ningún medicamento complementario. |
| Alergia, eczemas y dermatitis |
½ litro diario y aplicación también sobre la piel. Se cubrirá la piel irritada de kéfir y se dejará secar. Debe repetirse esta acción varias veces al día, lavando y aplicando de nuevo. Se notan resultados al mes. |
| Problemas de vesícula y bilis |
1 litro diario (después de 2 a 6 meses los problemas desaparecen) |
| Esclerosis |
1 litro diario. El kéfir regula la presión arterial y a su vez el peso del paciente. Mejora incluso en casos graves. |
| Cistitis | 1 litro diario |
| Problemas renales | 1 litro diario |
10May
Es originario también del Cáucaso. Sus nódulos son más pequeños, casi transparentes y con una capacidad de crecimiento inferior a la del kéfir de leche. Es una alternativa para todas aquellas personas que quieren abstenerse de consumir lácteos. Tanto el kéfir de leche como el de agua con totalmente compatibles y pueden tomarse a diario, cada uno a una hora diferente.
La bebida obtenida del kéfir de agua es recuerda a la limonada con gas y con mucha más consistencia.