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Consejos de conservación del kéfir de leche
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Conviene lavar el nódulo y el recipiente con agua una vez por semana como mínimo.
Debemos preservarlo de excesos de frío o de calor, lo ideal es la temperatura ambiental, ya que a más calor se acelera el proceso y con frío se retarda.
Para hacer el proceso de fermentación más lenta, en caso de estar unos días sin tomarlo, se puede poner en la nevera.
Si se va a estar más de una semana sin tomarlo, se pueden conservar los nódulos en agua y en la nevera (es muy útil cuando tenemos que ausentarnos 3 ó 4 días). Para reactivarlos se pueden dejar 2 ó 3 días con la misma leche.
Si vamos a estar más tiempo de vacaciones, deberemos escurrir bien los nódulos, secarlos y congelarlos, introduciéndolos en un bote hermético no muy grande y metiendo éste en otro bote mayor, de esta forma aguantará varios meses. Después se deberán descongelar muy poco a poco poniéndolo previamente en la nevera y rehidratándolo con agua mineral y azúcar unos días antes de su consumo. Si después de este proceso de congelación observamos que los nódulos no crecen como lo hacían anteriormente, los primeros días se pueden dejar más de 24 horas en leche y cambiársela por leche algo templada, para ayudarle en el proceso de recuperación.
Para almacenarlos en períodos de 12 a 18 meses, enjuagar con agua corriente para lavarlos bien y colocarlos extendidos entre dos paños o papeles absorbentes y dejarlos secar durante dos días en lugar ventilado. Cuando estén completamente secos envolverlos en papel y recubrirlos con papel de aluminio. Guardar en lugar fresco y seco.
Posteriormente para reactivarlos, sumergirlos en agua durante una noche y a la mañana siguiente escurrirlos y dejarlos con poca leche. Aumentar la cantidad de leche cada día hasta obtener el volumen deseado.
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Comentarios
Recetas con kéfir de leche
Cuando se tiene kéfir en casa pueden realizarse diferentes recetas, dietas depurativas, bebidas, etc, y se puede aprovechar para usos cosméticos, ya que posee grandes beneficios para el cuidado físico exterior.
- Salsa de kéfir
Tostar una cucharada de semillas de sésamo crudo en una sartén durante dos minutos. Majarlas en el mortero junto con 1 diente de ajo triturado. Agregar 300 ml de kéfir y 75 ml de zumo de naranja. Dejar reposar media hora. Sirve de acompañamiento para platos de cereales y ensaladas.
- Moje de pepino y kéfir
Rallar 250 gr. de pepinos pelados y añadirles sal. Mezclar 200 ml de kéfir con 25 gr. de mantequilla hasta que ésta tenga una textura cremosa. Añadir a la crema el pepino escurrido y espolvorear con perejil fresco picado muy fino y pimienta. Dejar en el frigorífico durante 30 minutos y ya se puede comer, bien sólo, como aliño de ensaladas, para acompañar pescado, carne o aves…
- Mascarilla de hinojo para pieles secas
Mezclaremos infusión de hinojo, kéfir de leche y miel en igual proporción y aplicaremos sobre la piel de la cara y cuello.
- Mascarilla de arcilla para pieles normales
Mezclar el doble de cantidad de arcilla que de kéfir, miel, plátano aplastado y la mitad de levadura de cerveza y aplicarla sobre la piel de la cara y cuello.
- Mascarilla de pepino para pieles grasas
Triturar pepino, kéfir y patata cruda en igual proporción con la batidora y aplicar sobre la piel de la cara y cuello.
